Mil cincuenta y siete días desde el hola.
Veintiocho de abril del dosmiltrece, me encuentro en Curicó, tierra de campeones, a la espera del concierto íntimo que Angelo Escobar dará en una casa de uno de los ciento cuarenta y un mil diecisiete habitantes de la ciudad. Claro, esa cifra podría no ser exacta. A la cita también acudirá Jimena Valenzuela, cantautora de la zona, a quien conocimos hace dos años en una semana de carrete de acabo de mundo en la quinta región.
Hora de llegada: diecinueve cincuenta y cinco, no vaya a ser cosa de quedar fuera del límite de treinta personas que admite el recinto. Me recibe una
Papita cosechada por Sr. M












