Pareciera que todas las nubes también quisieron asistir al Rockódromo 2010, o al cierre glorioso de este, mejor dicho. El cielo se muestra apenas borroso detrás del manto grisáceo que humedece el aire y me recuerda a esas tardes de pichangas futboleras en que el sol era tímido y el sudor de los rostros no se secaba con nada.
Hoy no quiero oír quejas de ningún tipo, pienso, y al parecer digo, porque Sr. M me mira extrañado. Que sea como esa interminable versión oficial de Get Ready y que suene toda la música tal cual como debiera. Que cada cuál olvide sus límites y haga de esta tarde un juego perfecto.
Con 2 horas de retraso (según el flyer que llegó a estar en cada mesa de cada bar de cada calle de este puerto enfermo) y con olor a artesa y a autogestión, se inicia este festival de la buena onda en el Muelle Barón de Valparaíso.
Los elegidos para hoy son La Mano Inquieta, que dicho sea de paso, me parecen cara conocida (Sr. M asegura haber carreteado con uno de ellos, no me consta, Sr. M tiende a chamullar personajes cuando está en ácido).
La Mano Inquieta nos inquieta (me costó un mundo esa), nos alienta a fumar cogollo, paragua, cualquiera cosita y nosotros cantamos todos, animados. Buena forma de sacarse el frío. Por ahí veo a Jalea de los Niño Problema, a Valeria de Lomofilia, dejando el notebook de lado y cantando también.
Impecables, invitan a cantar a Tito Escárate, que no logra sacarse la cara de sueño (más tarde lo veríamos durmiendo a pata suelta en un sillón, niños jugando a su alrededor). Terminan su presentación pasados en el tiempo, enojando a la productora y prendiendo aún más al público.
Quizás por esto es que a algunos nos dan ganas de ir al baño, o de comer un cocaví, o cualquier cosa con tal de no escuchar al punto más bajo de la tarde: Fother Muckers.
No hay lugar en que el pop no calce, es por definición música popular, que llega a todo rincón en que se escuche algo de música, pero en Valparaíso hay quien se tiene un respeto musical; y esto no tiene que ver con la calidad (porque el motherfucker sabe cantar y las fuckingmothers saben tocar), sino que no ofrecen nada nuevo. Nada.
Un buen show quizás para otro escenario; esto dicho desde un escenario donde un día atrás fueron aplaudidos (¡ovacionados!) músicos de calañas tan distintas como raperos y punks.
Del bodrio santiaguino entonces, nos pasamos al perro callejero del puerto: Kaskivano. Con una cara congestionada y su amigo Natan en el cajón afroperuanoporteño. Cuatro canciones se hacen pocas y la gente pide la última.
No da para más el tiempo. Producción quisquillosa pone orden y que pase el siguiente.
Un break (café, té, más café) y viene el rock pelacable, directamente de los bares menos iluminados de Valparaíso, Umbría en Kalafate (Umbrnklft). Nombre misterioso para una banda de rock, como todo lo que les rodea. Probablemente la banda sonora de las tardes desquiciadas del poeta Mellado o de Paté, los Umbría… desenredan la maraña del rock sicodélico, levantan al melón con flecos y se convierten de golpe en la armonía que nos acompaña en las pesadillas porteñas de asaltantes encumbrados en las micros, de perros salvajes, de lamentos femeninos en callejones sin luz.
Así, en trance, con los ojos entornados y las manos frías, nos cae como una molotov Poder Guadaña; las joyas encubiertas bajo los gorros brillantes, tras los lentes oscuros y los saxos gastados. Sobrevivientes del vendaval, nos arrastran sin remedio al corazón mismo de la cumbia satánica.
Incurables, terminales, los Guadaña entregan todo en media hora. No esconden sus influencias ni sus gustos musicales, tan diversos como peculiares; sobre todo se muestran seguros, se creen el cuento como si fuera este el último año de Rockódromo (si es así, le quemamos la casa a Axel Schumacher).
Exhaustos, recibimos a la que pinta para princesa de la tarde, Camila Moreno. Que hasta hace unos momentos se paseaba pensativa por el muelle, admirando quizás la historia que se dibuja en cada cerro, en cada bote, en cada ruina que sobresale de la línea marina.
Como nos tiene acostumbrados, con su mezcla rockacústica le inyecta fuerza hasta donde puede, acompañada de Lydia Deetz Airelavaleria en segunda voz y otras yerbas. Camila canta los “hits de radio”. El público prende. Se baja del escenario y desaparece. Otra vez perdí la entrevista, seré hueón.
Ahora, ya de noche, comienza el último envión con Perrosky, dupla santiaguina de hermanos que le hacen al blues, al punk, al rock, lo que sea con tal que suene sucio y callejeado. Nos dejan a todos siguiendo el ritmo con los pies en el piso y se largan, satisfechos.
Dj Marchant se las manda toda la noche y una vez más. Nos invade las neuronas con música chilena; de su tornamesa en llamas sale Matilde Calavera, Niño Problema, Sinergia, Electrodomésticos, y cuanta banda le queda escondida bajo la barba.
Chinoy y Nano Stern quedan debiendo. Es que tocaron toda la semana, es que les dieron poco tiempo, es que es tarde y están todos cansados. La gente no piensa lo mismo y la rechifla se hace general cuando anuncian la retirada después de unos maravillosos 40 minutos de canciones en conjunto. Gaita y violín.
Los silbidos persisten hasta que sale don Tito Escárate a escena, acompañado de los Galanes Suplentes vestidos para la ocasión. Dos canciones bastan para armar de nuevo el carnaval y ya nadie reclama. Stern, que anda por ahí, se suma cantando y saltando, uno más, como debe ser.
Carnaval, carnaval, carnaval. Es todo lo que piensa Tito Escárate. Carnaval para celebrar, carnaval para olvidar, carnaval no impuesto por nadie, carnaval de la gente y de la música. Un grande Tito.
Y se acaba este Rockódromo 2010 con el grupo Congreso, los mismos que se atrevieran a cantarle, en sus años mozos, encima del bigote al tirano, quien no entendió las metáforas y no le quedó otra que sonreír.
Estos viejos lindos, los Congreso, que lo han dado todo por la música, una y otra vez, nos encantan con arreglos perfectos y el ánimo de Pancho Sazo que nos invita a reflexionar. Adelantan canciones del próximo disco, tocan los clásicos, faltan muchos muchos, pero llenan la noche del Muelle Barón con una energía que mueve cada músculo de cada cuerpo de los presentes.
Un día que culmina una semana perfecta, con más de 50 invitados, en alrededor de 15 escenarios itinerantes.
Agradecemos a todos los que nos sonrieron. A Nando por ser tan buena onda. A los guardias. A todos.
Papita sembrada en
Camila Moreno • Chinoy • Congreso • Fother Muckers • Kaskivano • La Mano Inquieta • Nano Stern • Perrosky • Poder Guadaña • Tito Escárate • Umbría en Kalafate
cosechada por
-
Pablu.
-
Penxo
-
http://www.laultimapapita.com Sr. N
-
http://www.totiandblog.blogspot.com Totis
-
http://www.ubervu.com/conversations/www.laultimapapita.com/2010/03/rockodromo-2010-ultimo-dia-nadie-se-enoja-2010-02-14/ uberVU – social comments
-
http://www.laultimapapita.com Sr. N
-
http://www.laultimapapita.com Sr. M
-
http://www.laultimapapita.com/2010/06/umbria-en-kalafate-efecto-katapilco-2009/ Umbría En Kalafate – Efecto Katapilco [2009] – La Ultima Papita
-
Vale

Click para agrandar XXXL
Click para agrandar
Click para agrandar
Click para agrandar
Click para agrandar
Click para agrandar
Click para agrandar
Click para agrandar
Click para agrandar
Click para agrandar




