Por una humorada nació la banda y sin más ni más, un par de años después, llega el llamado para actuar en carnavales culturales. Valparaíso lleno de gente, previo al año nuevo, país invitado México y qué mejor que rancheras para animar a la gente, compartiendo escenario con María José Quintanilla (!!!!) y Armando Manzanero.
Está todo el equipo listo para partir cerca de las siete de la mañana. Prueba de sonido muy temprano, para amenizar un vinito, una cosa poca, viaje sin complicaciones. Llegamos a Valparaíso cerca de las 9am, todo mal, el escenario está pelado, una maldita pérdida de tiempo eso de levantarse temprano por las puras. Un par de llamadas y los técnicos vienen en camino, unas micheladas para seguir amenizando, así llegó el medio día, por fin a probar sonido, todo bien, en 30 minutos estamos listos, la producción sorprende -les tenemos una habitación en el Hotel O’Higgins- risa generalizada y partimos al hotel, un poco borrachos, pero qué le vamos a hacer, así siempre ha sido.
-Compremos un tequila?
-Mmmmmmmm YA!
Muy bonita la pieza del hotel, el tequila Sombrero Negro se hace poco, vamos por dos más, el olor a marihuana se siente en todo el segundo piso del alicaído hotel. Ya se nos fue gran parte de la tarde, estamos ultra borrachos, y faltan 5 horas para tocar!!, el pronóstico no es el mejor, pero la moral esta alta.
-Vamos a la piscina?
-Buuuena, yo creo que ahí vamos a despertar
-Pero nadie tiene traje de baño
-Cierto, pero nos bañamos con ropa o calzoncillos
Así llegamos a la piscina del O’Higgins, ahí se pegaba el piscinazo la reina del festival, los artistas famosos y nosotros estábamos ahí mismo. Así, uno por uno se tira a la piscina, estábamos en la gloria, en eso se nos acercan unos tipos con pinta de extranjeros, eran los músicos de Armando Manzanero, de seguro estaban aburridos, eran nuestros “colegas”, buena onda, se dieron cuenta de inmediato con el nivel de weones con los que se estaban metiendo, huyeron por la derecha, se fueron, corrieron impávidos a sus habitaciones, a prepararse para la actuación, PRO-FE-SIO-NA-LES!
Estaba tomándome una latita de cerveza sentado en una silla de sol y veo que empieza a entrar gente de terno al patio de la piscina, señoras muy arregladas, bellas féminas adolescentes con sonrisas de oreja a oreja, raro, aunque en ese instante me di cuenta del por qué estaba tan arreglado el patio, ERA UNA FIESTA DE GRADUACIÓN. Qué horror para esos pobres cabros, la fiesta de su vida, de seguro pensaban que como en fiesta gringa perderían la virginidad con la más rica del curso, pero NO! No es así, y creo que los que lean este mamarracho lo saben muy bien, por lo general esa es una fiesta de mierda en la que celebras que no verás nunca más a los idiotas de tus compañeros. Pero nos encargamos de dejarles un recuerdo imborrable, ocho gordos con calzoncillos nadando como unos manatíes en el medio de su fiestecilla. Somos expulsados del lugar por los guardias, caminando por el lobby del hotel mojados, veo en la cara del recepcionista la frustración, está todo el mundo enojado con nosotros, la policía es inminente, el olor a marihuana les llegó hasta el bar del hotel.
Qué pensaran de nosotros? Nos tomarán como jóvenes súper rebeldes, genios musicales, unos vagos con suerte? yo creo que la ultima, pero bueno, hace hambre y juntamos unas moneditas. El menú, pan con atún y tomate, preparado en la mismísima suite del hotel, quizás Julio Iglesias durmió ahí, John Secada, en una volada pienso que David Hasselhoff pernoctó ahí, quizás se emborrachó y se durmió en los brazos de algún travesti del puerto, el tequila está haciendo estragos en mi cerebro.
El pancito algo ayuda, veo la ventana que sirvió de improvisada cocina, tomates pelados, colillas de cigarro, limones exprimidos, latas de cerveza, un envase vacío de mayonesa y varios tarros de atún completan la visión de lo que hemos hecho. Todos nos dimos cuenta, hay que salir del hotel, la pieza es del productor general del evento, el nos movió para estar ahí, el confió en nosotros y le pagamos tomándonos su mini bar y ensuciando su habitación. Recogimos nuestras cosas y nos largamos, no sin antes dejar un regalo, rayamos con un rush en el espejo principal de la habitación besitos para ti, nunca nos olvidarás, le pegamos stickers de nuestra banda (no diré el nombre por posibles represalias) a discos promocionales de Zaturno y Francisca Valenzuela, lo pensamos como una humorada, pero creo que no lo tomaron así, nunca lo pudimos averiguar, por fin nos vamos, al escenario central, 35.000 personas…
-
Francisca /La condustora
-
http://www.laultimapapita.com Sr. M
-
Francisca /La condustora







