Dic 26
Desde siempre, por siempre y para siempre nos ha fascinado la colusión de fuerzas que se genera alrededor de una mesa recién trapeada y con un cenicero vacío encima. Está de más decir que estas fuerzas pertenecen en un principio a los comensales y luego toman forma propia, algunas veces la nombran bohemia, otras veces borrachera; nosotros no estilamos poner etiquetas y no la llamamos de ninguna forma, sólo dejamos que venga y se quede por un buen rato (hasta que suena la campana, hasta que apaguen la música, hasta que prendan las luces, hasta que trapeen el piso, hasta que la esperma de la vela cubra la mesa completa).
En esas noches ajenas al recelo, conocimos a un monstruo llamado Manuel, un monstruo que regalaba los cadáveres que dejaba a su paso. Víctima de su propia obra, Manuel (o Bomitamelasmanos) imagina a veces que todos los lienzos y planos de la existencia son ventanas sin abrir, que sus manos son martillos, y nada queda por hacer más que arrasar con los dinteles y desentrañar el misterio que esconden las luces de su cabeza.
Esta semana inauguró una exposición de cuadros y gráficas inéditas con su compadre Patricio Contreras; por mala fortuna y por designio del santo viejo pascuero, no pudimos asistir, pero lo haremos y esperamos que todos ustedes, amantes de la buena y del buen salud, lo hagan.
Pronto habrá más, y luego otras y aun más; pero empecemos por una, la historia es hoy.
Exposición “Entra Come y Punto”
22 dic al 5 ene
Galeria “No Sala”
Almirante Montt 263
Valparaíso







