Andú se crió bajo la sombra de un cielo cerrado en smog, cantando melodías punzantes y alegres.
Se despertaron con los gallos en Perú, en plena carretera, en Valparaíso y en cuanta ciudad se les puso delante. Con sus voces coléricas y universales pronunciaron verdades frente a los ojos incrédulos de los turistas.
El Gato en la Ventana y El Canario se cuentan entre los anfitriones de estos moscos nómades.
Hoy se encuentran en un receso indefinido. Los estamos esperando de vuelta.







