Desde Puerto Montt nos llegó este regalito (vía Javier, un papero aficionado).
Son adictos a la lluvia en la cara y a las noches sin reloj.
Son más motivados que el Nico Massú y por eso mismo ganaron el PuertoRock 2007 y un Fondo Concursable que se gastaron en grabar este disco y claro, en fiestas con mujeres, drogas y harta cerveza Kunstmann. A ponerle oído, pachangueros.
“Nacimos una tarde bien lluviosa – típica de PuertoMontt poh- . La idea era darle alegría a esos tristes días de invierno; nos juntamos, dimos rienda suelta al hueveo y juntos formamos: La Citrola Deskapotable” – dice una canción autobiográfica.
Entre sus méritos se cuenta el haber puesto a bailar ska y a disfrazarse de Rude Boy al público sureño, que está de más decirlo, estaba más acostumbrado a usar el pelo largo y a vestirse de negro. Me recuerdan a Los Revolucionarios (evolucionario-quiero-ser) y eso es un cumplido.
En cualquier momentos cambian el puerto presidencial sureño por uno más paradisíaco como este que nos convoca. ¿Se vendrá la invasión en Citrola? Habrá que ver.







