Jul 05

Me veo pillado de tiempo, de ideas y de ganas. Me veo obligado a hacer algo que no quería hacer y que no debía hacer yo de todas maneras, no era parte del trato. Ya está hecho.
En mi escritorio encontré este disco de Geosónica que tiempo atrás el mismísimo le regaló al Sr. N en el Bar El Abasto. De pasada lo autografió, pero no es otra cosa que una prescripción médica infalible para la caña el insomnio. Veamos de que se trata, pensé. Una vez terminado me pregunté ¿y de qué se trataba? Chanfle, no tuve tiempo de pensar, pasó muy rápido. Vamos de nuevo, vamos.
A la larga, no puedo explicarlo, la falta de ideas hace estragos. Lo escuché cuatro veces al hilo, y en este momento va una quinta. La primera vez me dio la impresión de que la música era de lo más relajante, por no decir pajera; las letras tenían influencias variadas, por no decir que eran copias textuales de algo. Pero naquenbecker, ahora me parece que este Geosónica se quiere burlar de mi, sus letras tienen algo irónico que creo entender y la música es un hipnotizante. Eso es. Autitos, gatitos y perritos.






