
Los voy escuchando en el bus camino a conce, el señor que iba al lado mío me miraba como diciendo “cabra tal por cual, desde aquí se escucha”, pero en ese momento lo imaginaba como un Sr. Candidato y al mismo tiempo me daban ganas de saltar hasta que salieran callos, por así decirlo. Sé que exagero, pero como dice Tony Wilson, entre contar la verdad y la leyenda, es preferible contar la leyenda.
Llevan ocho años revolucionando los tímpanos a los jóvenes lotinos con su puesta en escena simplemente notable. Teatropellan es una mezcla de ska, punk, rock and roll y pachanga. Estos chiquillos vieron morir a su guitarrista en un ensayo en el teatro de su comuna al electrocutarse con el micrófono, pero su gran amiga se unió a la banda, y lo mejor y más significativo que encuentro es que toca con la guitarra que él que usó ese día. La pasaron muy mal, pero ellos dijeron la música, nuestra arma… Santi. Es la frase de guerra de Teatropellan en homenaje a Cristian Santibáñez “Santi” al cual tienen muy presentes en sus tocatas. Su música hace que te echen cascando de tu casa por mala influencia para tu hermano chico.






