Foto: rodrigobasaure [cc]
Para Marcela Rodríguez Morell.
Cuando camino por las cetrinas calles de Valparaíso, cuando a veces me monto en sus buses y viajo por sus cerros, quizá lo que más me impresiona es que nadie acuse, aun en simples y cotidianos comentarios, o quizá no le dan mayor importancia, al aumento desesperado, inagotable, de las casas abandonadas.
Otras ciudades –no las nombraré- con un obstinado y viejo orgullo mantienen deterioradas y no tan solitarias en el tiempo unas cuantas construcciones emblemáticas perpetuándolas insignes y ruinosas en medio del urbano y descontrolado avance. Pero en aquellas ciudades, a diferencia de esta, carecen de las mínimas construcciones abandonadas, de casas comunes que ya nadie habita, y si las hay –como hay aquí también viejas y emblemáticas construcciones en abandono–, la misma ciudad se ha encargado de esconderlas. Pero aquí prevalecen, aumentan.

¿Verdad que se nota cuando un canto no es pretencioso y está hecho con el corazón?
A Sukha no lo conocemos más que por este registro que ahora dejamos a disposición de ustedes.
Música de compromiso, recomendado por Gopa y me sorprendió. Simpleza y armonía.
A escuchar.
Una patá en el poto pa’ la Coca-Cola.
Papita cosechada por
Sr. N
![Pepe - En Vivo desde El Nogal [2010] Pepe - En Vivo desde El Nogal [2010]](http://www.laultimapapita.com/wp-content/uploads/2010/07/Pepe-En-Vivo-450x378.jpg?9707a5)
En estos días en que se mezcla el frío y el calor los charcos delirantes luchan por vivir en un día de verano, sin secarse y sin perderse, junto al sol que anda perdido por las nubes que lo invaden. Climas raros e intrigantes, que vuelven al mundo un poco estresante, pero calma, nos adaptamos, bailamos, reímos y jugamos, pasamos el tiempo anestesiándonos con lo que más nos gusta para seguir viviendo felices, y tal como el charco, no secarnos con lo que más tememos.
Papita cosechada por
Sr. J
Foto: rafa2010 [cc]
El Señor N (que de Señor no tiene nada, y la N lo obvio: obvio para los que sabemos se llama Nemesio) me pidió hace ya algún tiempo una columna semanal para LUP (que de original, y supuesta parodia a LUN, tampoco tiene nada) con la libertad de escribir sobre lo que quisiera, libertad que últimamente, o tal vez siempre fue así, se ha visto bastante tutelada. Me pidió, como primera columna, escribir sobre el último Premio Alfaguara de Novela, el proletario e iletrado Hernán Rivera Letelier –no hablo, no escribo de analfabeto ya que a sus treinta y nueve años, puede haber sido más o menos, da lo mismo, ofrenda social, Inacap, aseguro dudosamente, después de un paso por la escuela nocturna, a estas alturas nido de las altas letras chilenas, le entrega un certificado de estudios medios, menores, mínimos.
![Demian Rodríguez - En Vivo en El Habano [2010] Demian Rodríguez - En Vivo en El Habano [2010]](http://www.laultimapapita.com/wp-content/uploads/2010/07/Demian-Rodriguez-En-Vivo-en-El-Habano-450x450.jpg?9707a5)
Como cruzando con la mirada un puente imaginario, así se ve a Demian Rodríguez, con su guitarra pegada, esperando el momento justo para devorar el detalle que germinará en una canción. Sentado en un escalón cualquiera de Valparaíso. Pensativo. Ceño fruncido casi siempre. Recorriendo en solitario los recuerdos que tiene de hace cinco o seis meses.
Demian Rodríguez viene también de San Antonio, el puerto olvidado, en donde creció rodeado de espadas de albacora y cantores a lo divino.
Su música traspasa a veces todo lo que se pueda decir de ella. Intencional o casual, las letras de Demian Rodriguez tocan las arterias esenciales. Su voz extirpa el sentido y lo estruja a vista y paciencia de todos los que se atreven a mirarlo fijo. Su guitarra muerde a los inocentes.
Aburrido de los falsos gurus, Rodriguez se crea cada día un nuevo camino. Se reinventa y con él su música, que no deja reposar ni un instante. En constante movimiento entonces, vemos a este nuevo cantautor moverse hábil por las calles, por las noches, por los sueños de todo un puerto.
Papita cosechada por
Sr. N

Al parecer todo paraje desértico, frío, magallánico en éste caso, parece ser el predilecto para forjar el sonido Stoner. Icarus es un cuarteto proveniente de Punta Arenas, que por ahora reside en Santiago.
Qué hacen; entregar un sonido pastoso, rasgado, un stoner del bueno. Y así se incorporan en la lista de las grandes bandas nacionales que se manejan en éste subgénero del rock, con marcadas influencias psicodélicas que a ratos muestra en sus canciones un fiel reflejo de sensaciones estado-alteradas. Cada tema por sí solo es un viaje, y en conjunto, los ocho temas que componen el disco desarrollan y evocan las etapas de una experiencia psicodélica.
Unos temas repetitivos, otros eufóricos, unos que traspasan cualquier eje de tiempo/espacio, el juego de voces mezclado con los instrumentos son un placer y agradan al oído de quien esté escuchando “Secuencia Gris Para Los Pájaros”.
No quedan muchas calificaciones o más aún entrometerse en tratar de plasmar en una breve reseña lo que Icarus logra en un disco de larga duración.
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El menú de la semana
Martes Donde las papas queman
Viernes La papa en el calcetín
Sábado Dos cucharadas y a la papa
Fueron la última papita un día... »
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