
Ya se me paso todo el día, se supone que íbamos a hacer algo provechoso con mi amigo Rodrigo, pero al final nos fuimos a tomar. El primer schop fue a las 10:30 de la mañana, mientras por el paseo ahumada corrían los escolares escapando del guanaco la garzona sale a mirar y vuelve con los ojos rojos, comentando la cagadita que estaba quedando en la calle. Mejor salir de ahí, no creo que sea un buen lugar para beber a esas horas en día laboral.
-Vamos a un bar como la gente- comenta Rodrigo- Conozco uno acá a la vuelta.
Sigo creyendo que es demasiado temprano para un vodka tónica en el bar central de puente. Sentados en una barra ínfima llena de gente almorzando pantrucas seguimos nuestra conversación, hasta que el mesero se acerca y nos dice que prefiere tener ese espacio con gente almorzando que con un par de zánganos tomando. Expulsados de un bar antes de la una de la tarde, excelente record para el archivo, enfilamos hacia Plaza Italia.
Gracias a jebus, mi socio tiene el trabajo más desgraciado del mundo (embarga a los que no pagan las deudas) y gana harto dinerito. Estamos instalados en la Fuente Alemana, demasiado curados para el gusto de cualquier ser humano decente, un par de lomitos y decidimos que es la hora de la retirada. Cruzando la Plaza de Armas el destino nos lleva a pasar fuera del mítico Caracol Bandera, un tipo de dudosa reputación nos entrega una invitación a “tentación grados 3”, el más fino cabaret de Santiago centro, de seguro está entrenado en captar ebrios como nosotros. Decidimos conocer el antro antes mencionado, bajamos un caracol híper sórdido, ningún local habilitado, solo se escuchaba en el fondo música fuerte, y damos con la gran puerta del puticlub.

Hace unos días atrás mientras me nutría de vaga información “internetística” llegó a mis manos favorablemente el disco de un joven, el cual poseía atractivos y coloridos diseños en su portada, y aunque suene a ironía, sus melancólicas melodías, me alegraban el día. Gutie, aquel joven que un día partió con su batería sin tomarle mayor importancia, con el correr de los años se fue cambiando por las cuerdas.
Hoy nos acompaña y deleita con su disco “El Lugar Desconocido”, una producción digna de ser soundtrack para una bella película de cinearte. Esta es una recopilación de sus más íntimos momentos, los cuales plasmó mediante un largo y tormentoso proceso de su vida, en donde la música y el arte fueron sus mejores aliados, contando historias y vivencias del día a día para acompañar y amenizar momentos de la vida como los que le han tocado personalmente.
Y es así como hasta el día de hoy continua tomando una guitarra, eligiendo unos acordes y cantándole al destino sin mayores proyecciones, “cantar sin ser gorrión y tocar sin ser el mejor”, es su idea y visión de las cosas.
Papita cosechada por
Sr. J
Foto: Rodrigo Mancilla
Día sábado muy de madrugada y en una hora más será domingo por la mañana, como solía decir Carlos Humberto. Parado en Blanco con Bellavista buscando comer algo para lamentar más tarde.
Horas antes, la mitad de la gente creyó haberlo visto todo. En estos tiempos donde ya no es conveniente creer en los rezos de nadie, probablemente mi opción habría sido la de seguir a la masa y optar por vías de acceso. Pero intriga cuando quedan aún 10 personas de pie esperando a que algo suceda, y de pronto ya somos 11.
Fatiga de Material se llama la banda que danza delante de mis ojos llenos de orzuelos. Lo de danzar es literal; una señorita con un bajo increpando al señor feudal de la guitarra, desafiándolo como si de una batalla de esgrima se tratara. El hombrecillo de las percusiones enfurecido empuña sus baquetas al revés y esto desconcierta. Aquí las armas no producen daño, pero acaso serán capaces de evidenciar donde será el punto exacto donde el material cederá?
Papita cosechada por
Sr. E
Todas las fotos: Sr. D
Tenía cara de lluvia. También tenía cara de última y harta pinta de pelea, pero la noche no fue nada de eso.
Con un resfrío de mierda que se impuso a los schops con limón y las tiras de paracetamol, le hice frente a lo que se veía como una noche negra. Oscura noche de tocatas, también oscuras. Rock porteño y punketa. Una de dos o las dos.
Con cámara en mano, Sr. D ponía cara de vieja cuando los mohicanos estaban trastabillando y quebrando botellas fuera del bar La Aduana. Eran recién las 11.30, la noche aún ni empezaba y estábamos prestos a sacar el bisturí. Por si las moscas, digo.
Sr. M morirá de sabio, seguramente, algún día, y lo hizo notar cuando, vista fija en una chaqueta manchada con sangre de un rude-boy, dijo: “La tocata en que podemos ser descuartizados, no es la tocata verdadera, vámonos de esta hueá”.
Después supimos que Monjas con Atraso no pudo llegar a Valparaíso, que la tocata punk estuvo más tranquila que foto de primera comunión, y que hace tiempo no sonaba la música de pocos acordes tan fuerte como ese sábado en Bar La Aduana.
Pero nosotros estamos a una cuadra. Llegamos a Bar La Cantera entonces. Y acá la cosa está medio muerta. Un terremoto personal me remece y ya va a empezar esto. No sé de dónde salió esta gente. Umbría En Kalafate ya está tocando.
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Sr. N
Foto: Nacho Rojas
Esta semana Lautaro Rodríguez nos despertó con una noticia que hace rato estábamos esperando, la preparación de su flamante nuevo disco.
Ya tiene grabados todos los demos y ahora falta afinar detalles, sumarle arreglos, picar un poco por ahí y por allá, entrar a un estudio y asegurar el partido.
Llevará por nombre “Las Fábulas Modernas” e intenta retratar de alguna forma los tics que nos hacen a diario unos personajes (activos, pasivos, como usted quiera) que se mueven apenas en esta sociedad tan dependiente de la basura.
Esperamos ansiosos este trabajo entonces, que saldrá por el sello independiente Música del Sur, bajo la atenta vigilancia de Mowat y Manuel Guerra (par de monstruos que vienen haciendo un sólido trabajo de producción desde hace un tiempo).
Algunos de los amigotes de Lautaro que participarán en este registro son el internacional Gepe, el siempre bien visto Javier Barría y por supuesto el blusero melancólico Matias Cena.
Que las fábulas nos dejen unas moralejas terribles, que los animales se vuelvan más animales, que ganemos el mundial.
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Sr. N
![Pato - Antology [2010]](http://www.laultimapapita.com/wp-content/uploads/2010/04/Folder5.jpg?9707a5)
Lo que oirán es lo nuevo de Pato. Mentira. No es nuevo, sino que es el material recopilado que nos hicieron llegar unas manos misteriosas. Suponemos que es de Pato, los mismos sureños de Chamiza que hace un tiempo nos dejaron ESTO.
Lo que oirán es tan “sucio” como el fondo del mar, porque Pato no hace su música con olor a flores ni con jingles pegajosos, Pato se ahoga bajo las olas amontonadas de Baudelaire y sale a la superficie aleteando y escupiendo restos de pulmón.
Manchados, los Pato, exploran ahora otros géneros y como dicen ellos mismos, los exploran a su manera.
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Sr. N
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El menú de la semana
Martes Donde las papas queman
Viernes La papa en el calcetín
Sábado Dos cucharadas y a la papa
Fueron la última papita un día... »
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